En el distrito de Virú, en la región La Libertad, don Luis Vásquez ha construido una vida singular frente al mar, donde habita desde hace 26 años en una vivienda levantada con materiales recolectados de la orilla.
Ubicado en el balneario de Puerto Morín, su hogar fue edificándose con palos, plásticos, totora y llantas que la marea arrastra hasta la costa, los cuales fueron reutilizados para dar forma a una estructura que él mismo acondicionó con el paso del tiempo.
El propio don Luis relata que llegó a la zona en 1998 y decidió permanecer allí tras no adaptarse a la vida en la ciudad ni en la selva. Desde entonces, ha desarrollado un estilo de vida autosostenible basado en la pesca artesanal y la recolección de recursos del entorno, complementando su alimentación con menestras y verduras.
“Me acostumbré. Vivo tranquilo y no me enfermo”, señaló en una entrevista, donde explicó que incluso sus intentos familiares por llevarlo de regreso a la ciudad no cambiaron su decisión de permanecer en el lugar.
Con el paso de los años, su vivienda se ha convertido en un refugio adaptado a las condiciones del entorno marino, construido con ingenio y materiales reciclados, en una historia que ha llamado la atención por su carácter de autosuficiencia y vida apartada.
Fuente: La republica



